En la Juventud de Eduarda.. Cuando aún estaba
cursando la secundaria, se enamoró adolescentemente de un joven tres años mayor
a ella, como siempre ocurren los mejores amores de su vida, que han sido únicamente
tres, todo inició por una mini discusión que de repente pasó al gusto físico y al
amor, con el tiempo, claro..
Eduarda tenía una vida complicada, su familia,
religiosa hasta la coronilla, tenía muy claros los conceptos de los límites y
la “protección” que a una hija mujer se le debe dar, “aunque las épocas
cambien, tu debes ser virgen hasta el matrimonio!!, y haremos lo imposible por
que así, entres de blanco a la iglesia, como debe ser”..
Lamentablemente en estas épocas, mientras más
religioso sea el entorno, más lleno de mierda viene bajo la mesa.. Así que
Eduarda empezó a rechazar vivir una vida hipócrita, se le abrieron los ojos y sintió
aquella libertad reprimida, justamente alado de su primer amor..
A la final la iglesia terminó ganándole a la
lucha a estos dos enamorados aunque resistieron más de un año, basados en la
ley que dice que la señorita es menor de edad, y por el bien de ambos, tuvieron
que dejarse..
En cierto punto ambos sufrieron, pero luego
ella sufrió más, por que, nunca faltó un momento de vulnerabilidad y un maldito
aprovechado, que hizo de ella un objeto para besar y dejar, sin imaginarse que
ella le metería corazón a cada acto que haría en su vida, Eduarda conoció el
remordimiento, y conoció la verdad sobre todas las cosas, creyó conocer el
perdón, cuando se lo contó a Santiago, su pareja.. Y después conoció la
venganza, por que el, maquinando todo, se vengó de ella, multiplicando su
traición a la 5ta potencia..Conoció la desilusión, cuando vió que aquel hombre
al que había besado, en su desespero, solo lo había hecho en ese momento y nada
mas.. Aprendió de forma muy dura, la consecuencia de la falla, y vivió momentos
de mucho dolor por que muchos le habían fallado..
Con el pasar de los años, se dio cuenta de que
el amor no se entrega como un beso, o como una noche de sexo.. Que los
sentimientos se entregan solo al recibir sentimientos.. y eso le cerró.. Y
tanto fue, que solo al sentir preocupación y cariño, es que supo entregar a
poco su corazón de nuevo.. Pero para que de nuevo se le vuelva a pagar mal..
Por que Carlos, siendo quien mas le quería, vivía inseguro de ella, la hacia
caprichosa y consentida, el vivía siempre desesperado.. Al punto del desespero
tal.. Que podía un día decir una estupidez, y al otro amanecer y prepararle un
desayuno, solo para que ella fuera feliz..

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