jueves, 1 de marzo de 2012

La Consecuencia




En la Juventud de Eduarda.. Cuando aún estaba cursando la secundaria, se enamoró adolescentemente de un joven tres años mayor a ella, como siempre ocurren los mejores amores de su vida, que han sido únicamente tres, todo inició por una mini discusión que de repente pasó al gusto físico y al amor, con el tiempo, claro..

Eduarda tenía una vida complicada, su familia, religiosa hasta la coronilla, tenía muy claros los conceptos de los límites y la “protección” que a una hija mujer se le debe dar, “aunque las épocas cambien, tu debes ser virgen hasta el matrimonio!!, y haremos lo imposible por que así, entres de blanco a la iglesia, como debe ser”..

Lamentablemente en estas épocas, mientras más religioso sea el entorno, más lleno de mierda viene bajo la mesa.. Así que Eduarda empezó a rechazar vivir una vida hipócrita, se le abrieron los ojos y sintió aquella libertad reprimida, justamente alado de su primer amor..

A la final la iglesia terminó ganándole a la lucha a estos dos enamorados aunque resistieron más de un año, basados en la ley que dice que la señorita es menor de edad, y por el bien de ambos, tuvieron que dejarse..

En cierto punto ambos sufrieron, pero luego ella sufrió más, por que, nunca faltó un momento de vulnerabilidad y un maldito aprovechado, que hizo de ella un objeto para besar y dejar, sin imaginarse que ella le metería corazón a cada acto que haría en su vida, Eduarda conoció el remordimiento, y conoció la verdad sobre todas las cosas, creyó conocer el perdón, cuando se lo contó a Santiago, su pareja.. Y después conoció la venganza, por que el, maquinando todo, se vengó de ella, multiplicando su traición a la 5ta potencia..Conoció la desilusión, cuando vió que aquel hombre al que había besado, en su desespero, solo lo había hecho en ese momento y nada mas.. Aprendió de forma muy dura, la consecuencia de la falla, y vivió momentos de mucho dolor por que muchos le habían fallado..

Con el pasar de los años, se dio cuenta de que el amor no se entrega como un beso, o como una noche de sexo.. Que los sentimientos se entregan solo al recibir sentimientos.. y eso le cerró.. Y tanto fue, que solo al sentir preocupación y cariño, es que supo entregar a poco su corazón de nuevo.. Pero para que de nuevo se le vuelva a pagar mal.. Por que Carlos, siendo quien mas le quería, vivía inseguro de ella, la hacia caprichosa y consentida, el vivía siempre desesperado.. Al punto del desespero tal.. Que podía un día decir una estupidez, y al otro amanecer y prepararle un desayuno, solo para que ella fuera feliz..

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