Dentro del mundo de perfección y de libertinaje
donde Isabel se hallaba, y del cual siempre salía salvada, por una mentirita o
una mentira grande, uff, "por un pelo de rana calva", donde la doble
personalidad satisfacía sus oscuros deseos y al mismo tiempo la mantenía en la posición
adecuada frente a sus queridos… entraba este nuevo personaje.. ella era
impaciente por verlo.. Se acercaba a su oficina con cualquier pretexto.. le
miraba a los ojos, y a el, si que lo ponía nervioso!, como a cualquier otro,
ella lo notaba, el estaba cayendo.. ella se quedaba hasta tarde, el también..
Ambos se buscaban, se añoraban, el tiempo entre obligaciones y esporádicas
visitas es eterno.. y el tiempo en que se ven y pasan juntos es tan corto..
pero asi mismo debe ser.. Pasaron los días.. pasan las horas y más contacto
quieren tener..
Isabel sale de su oficina, pero no contacta a ninguno de sus
caballeros, simplemente se vá a su casa en el sol o en la lluvia, con el mismo
nombre dibujado en sus ojos, caminando por la misma vereda con los mismos pensamientos, las mismas ilusiones…
Al llegar a su casa, se siente vacía y
desesperada por que el dia vuelva a salir, ya no duerme hasta tan tarde y
siempre llega arreglada y con algún detalle especial, a ver si su jefe lo
notará esta vez..
De repente un dia.. Ambos se las idearon para
quedarse solos.. Era un viernes, típico día en que los demás se dejan libre, ya
que tienen familias y amigos que atender.. El la llamó y le consultó si había
alguien en la oficina, ella simplemente lo negó.. y se miraron a los ojos, sonriéndose,
disimulando, conteniéndose.. Buscando el pretexto perfecto para acercarse..
Pero al mismo tiempo dudando, en sus interiores.. El sentimiento era
intenso.. El ambiente perfecto.. La disposición ideal, pero… Depende de Isabel y
de sus intenciones lo que sucedería..
Ella quería esperar mas.. a que el se esté
muriendo de sed por dentro, ella podía esperar, tenía muchos en quien
consolarse, aunque en estos meses, no había querido ser tocada por otra piel
que no fuera la de el.. ella aguantaría, contal de verlo a el morir de deseo y
sentir que el desfogaba lo contenido salvajemente dentro de su ser.. solo ese
era su objetivo..
Pero esa tarde.. Ambos no pudieron contenerse..
estando tan cerca.. en medio de los documentos y las solicitudes se rozaban las
manos, como quien se accidenta a propósito, mientras se miraban fijamente.. La
respiración se hacía profunda y hasta podrían escucharse mutuamente el acelerado
corazón que les saltaba de cada pecho.. Querían fusionarse en un solo corazón..
Se miraron.. Se acercaron.. sus labios se entreabrieron… Isabel, no tendría
escapatoria esta vez.. no podía voltear la cara, no debería ceder tan fácil..
Miles de pensamientos en contra de ese beso se estaban apareciendo, pero la
mente vuela mientras el cuerpo hace de las suyas.. Por que para ese entonces,
cuando despertó de las ideas, se encontraba atrapada entre los labios y los dientes de
José.. Que simplemente se había dejado llevar y la besaba intensamente, como
quien quisiera comer aquel fruto que ha visto madurar en la copa del árbol por
un largo período..

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