martes, 28 de febrero de 2012

El Clavo





Saber que tenía un lazo incomprensible con un imposible era demasiado para lo que ella podía manejar, era un lazo demasiado fuerte para un espíritu libre y temía llegar con esto al final de sus aventuras, pero como todo es karma, seguramente el jugaría con su corazón a diestra y siniestra, como dicen los típicos refranes, solo podría sujetarse a ellos en este momento y hacerle caso al dicho popular, que siempre le ha salvado… “un clavo saca otro clavo”.. Ese mismo dia, después de tanto pensar, Isabel llamó a alguno de los tantos a pasar la noche con ella…
Pero en el momento justo.. cuando el joven estaba más deseoso, mas exitado, más cercano a tocarle el cuerpo, el ya empezaba a desvestirla, a besarle el cuello.. ella cerrando los ojos, solo pensó en él, “que tan enferma puedo estar?.. como es posible que solo piense en ti y en ti aunque otro me esté tocando?..”. Inmediatamente abrió los ojos, le dio asco lo que vió.. se llenó de ira por lo que en ese momento, aquel cuerpo sudado le estaba haciendo sentir.. lo despreció, como el peor momento sexual de su vida, como que simplemente estuviera siendo objeto de el otro y no utilizándolo para su propia satisfacción como antes lo hacía.. “A dónde se fue mi deleite?”.. La única regla clara que esta hermosa joven tenía en su cabeza.. es que su cuerpo y sus emociones nunca deben estar ligadas a su corazón.. Ella jamás entregaba sentimientos en ningún encuentro, aunque a todos les parecería así.. Algunos se enamoraban, otros solamente disfrutaban, de tener una amiga tan inteligente y de mente abierta, que, puede estar cogiendo contigo y al minuto hablar de tu novia con ella.. Nada era gratis, Isabel no cobraba dinero, pero pedía el mejor esfuerzo.. Así el sexo no se comparaba con ningún otro tipo de pasión, los hombres simplemente caían rendidos a sus pies, pero.. NO!.. Definitivamente, “disfrutar de mi tiempo contigo Mateo… ya no es lo mismo..” Pensaba mientras el tipo sobre ella solamente la acariciaba y la disfrutaba, el creía que ella cerraba los ojos para disfrutarlo tanto como el.. Pero para ella, cerrar los ojos y mejor pensar en el momento de el beso que le hizo sentir la gloria, la distrajo hasta que el joven se rindió exhausto y feliz, por que, aunque ella no se había ni movido.. el la había sentido.. tan deliciosa y caliente por dentro como siempre.. ella se levantó, lo hizo vestirse y sin mucha explicación lo mandó fuera, diciendo.. tengo que salir luego… Otro dia nos quedamos y conversamos!.. Y el pobre Mateo, que, antes hubiera fácilmente alcanzado una segunda ronda y con desayuno!!.. Esta vez quedó de pie, semidesnudo frente a la puerta.. Sin explicaciones aparentes en su cabeza, se dijo:  “ Nah.. Le cogió el mes.. De seguro si la llamo en unos días.. Ella me extrañará…” Y ese, señores es el fin de Mateo…

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