Es imposible describir la sensación de angustia
que una persona como ella, sentía intensificarse cada segundo..
Ella enfrentaba sus mayores
miedos con un arma innata, su propia alma.. Había podido hacerle frente al
mismísimo Nicolás.. Dándole las espaldas y regando su propio vino sobre su
traje blanco.. No aceptaría ningún tipo de trato injusto nunca más, tomó la
posta de la desafortunada herencia del hombre que el mejor bien le hizo, cuando ella más lo necesitaba, se va de este mundo, aquel oriental le dejó todo, hasta los
negocios chuecos…
Ella estaba decidida a finalmente
cambiarlo todo, había puesto mano firme en hacer las cosas de la manera justa,
no podía perder el respeto del título de heredera, sabía que, como Nicolás, vendrían en
fila propuestas de negocios de todo tipo, con diferentes rostros, pero ya no
temía, aunque su protector no estuviera a su lado, le había enseñado bien qué
hacer al tomar las riendas de un equipo de peligrosos y multifacéticos
empleados…
En un momento, no pudo continuar
más, acostada sobre su cama, en silencio, afligida, la ansiedad la obligó, de
un salto a levantarse de la cama, tomó su salida, se la puso encima y disfrutó
por un momento de la suavidad de la seda, en toda su vida, no se había sentido
tan acariciada…
Después de dar algunas vueltas,
se acercó a una luz tenue que brillaba debajo de una puerta, no recordaba esa
puerta, ni siquiera sabía en qué parte de la casa estaba, “a veces para
encontrar algo importante, primero debe uno perderse.” Pensó..
Cuando iba a empujar la puerta,
un aullido la interrumpió, seguido un sonido fuerte detrás de ésta, un objeto se habría
golpeado contra la puerta?.. La vieron desde adentro?.. No podía reunir todavía
una idea concreta, cuando escuchó, desde el absoluto silencio, cómo el objeto
resbalaba lentamente hasta cubrir la poca luz que salía de la rendija..
Se mantuvo inmóvil frente a la
puerta, por unos minutos, como esperando un
rastro de vida, o tal vez, esperaba simplemente despertar de ésta
pesadilla..
Cuando al fin sintió el peligro, un
temblor nació desde sus piernas y recorrió rápidamente su espalda, enfriándola…
Despertó del letargo, se volteó lentamente, decidió alejarse, y a escazos pasos, escuchó el sonido de la chapa, que se movía desde el otro lado, ella se alejaba, pero el sonido
no se alejaba, se hacía más rápido, fuerte, y cercano..
Detrás de sus pies, la puerta se
abre, la luz cubre su sombra, correr no es útil, así que se detiene, respira hondo y regresa
a ver, tiene que enfrentar sus miedos, ésta vez fuerza la vista, para encontrar lo que nunca esperó detrás de esa luz….

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