Cuando abrió los ojos se encontró en un hospital, rodeada de personas desconocidas, miraba hacia los lados de su lecho y encontraba pura soledad, se sentía bien, enseguida ingresaba alguien al cuarto, por lo que cerró los ojos para saber en que situación se encontraba, ya que estaba totalmente consciente de los porqués de que la mantuvieran en un hospital sin visita ninguna y sin que le haya llegado ningún regalo, ingresa el médico acompañado de otro que ni se esperaba…
“como viste, José, no tiene nada grave, el desmayo que sufrió fue de agotamiento, recibió golpes en el abdomen y la cara, hicimos radiografías, todo está en orden aunque debe estar muy adolorida, ya sabes lo sensibles que son las mujeres”
En ese momento, salía de la habitación junto con el colega, Isabel sentía la desesperación de alzar la vos y pedirle que no se separe de ella, pero no tenía fuerzas para hacerlo, aunque debía levantarse algún día y dar la cara por lo que ha sucedido, esperaba no cargar con la muerte del desgraciado, pero si que se haya pegado el susto de su vida y no vulva a pensar que las mujeres son desvalidas, por que aunque sea mujer, es de armas tomar y de heridas causar, contal de que se respete lo que se quiere..
Volvieron a hacer una entrada a los tres minutos de salir del cuarto, pero esta vez ya quería hacerse notar despierta, se había llenado de valor, y al verla, José se le acercó, la tomó de la mano y le dijo: No estoy para nada contento con lo que has hecho, ha sido una estupidez, pero me alegro de que ahora estés bien.. Ella notó su mirada, el estaba cristalizado en sus ojos de verla en una cama, y mirándolo sin decir nada estuvo unos segundos hasta que al cerrarlos se le escaparon dos lágrimas diciendo, “Carlos está en el hospital también, no está grave, se recuperará por suerte, pienso que deberías iniciar acciones legales en su contra y yo te ayudaré, por lo que traje a la policía y están afuera para hacerte unas preguntas y examinar tu estado, les dije ya, lo que yo escuché por teléfono y lo que ví cuando llegué.. tengo trabajo que hacer así que debo irme, te dejo tu celular cerca por si me necesitas, estarás bien”
Isabel aún no decía una palabra, pero cuando el se despedía, ella le abrazó y lo acercó a su cuerpo, y le susurró.. “estaré bien, siempre estaré bien para ti..”
No pasaron tres horas desde la denuncia, para que después de examinada pudieran darle el alta… Ni bien pudo sostenerse en sus pies, averiguó el estado y la ubicación de su agresor, y fue a verlo..
Al llegar ante su presencia, Isabel sintió un estremecimiento de pies a cabeza al ver su rostro otra vez, ya que se acordaba de todo por lo que había pasado, pero aún así se le acercó, y él estaba despierto, él se inquietó pero ella dijo: “ Carlos, yo no le haré daño, vine aquí para contarle todo lo que sé”.. y le relató lo poco que sabía de Eduarda y lo que ella sintió cuando él abusó de su confianza.. “no le conozco a usted, pero ahora entiendo por que Eduarda desapareció, lamento mucho haberle herido de esta manera, y estoy consciente de que pudo ser peor, pero quiero que sepa que, desde hoy usted será borrado de mi vida, y le ruego haga lo mismo conmigo.. tengo muchos contactos y además sé defenderme sola, espero que le sirva de lección y que en su búsqueda encuentre más que a Eduarda, que encuentre su paz y deje en paz a los demás”
Saliendo del hospital, tomó un taxi y volvió a su hogar dulce hogar, a limpiar y a limpiarse el alma…

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