Retomaba su vida laboral, después
de un fin de semana de ensueños y de insomnios, como toda la vida ha sido, los
lunes, tomando lo primero con lo que se vea lo suficientemente decente como para
ir a la oficina, buscando los zapatos entre los muchos desordenados.. Encuentra
aquellos que buscaba, aunque los “adornos” que quiere colocar para combinar, no
aparecen, cuando algo no aparece, simplemente ella lo revuelve todo hasta
encontrarlo, sin importar lo que cueste en, tiempo, dinero, orden, lo que sea,
necesita algo y lo debe tener, más aún si está en su propia casa y no lo
encuentra..
Siempre es sociable con todas las
personas de la oficina en la que trabaja, aunque, solo se dedica a su trabajo,
todas las personas saludan con ella y conversan cosas simples, siempre amena se
porta y no le interesa lo que de ella se diga, a sus espaldas, pero pobres de
los que le digan cosas de frente, tampoco se calla nada, parece ser de armas
tomar, aunque siempre, piensa muchas veces lo que haga y diga en la oficina..
Ya que, al menos las mujeres están hechas en su escencia de cobras, mejor no
arriesgarse..
Al salir de la oficina el lunes,
en el lobby, saliendo con una de las compañeras, a las que apenas y ella le
hacía caso, por que siempre ha tenido la mente en sus cosas, y no le interesan
tanto los problemas ajenos, se encuentra con aquel joven rubio, de ojos verdes,
con lentes, corpulento, que estaba enternado, y al mirarla, él tropezó de la
impresión, pero al incorporarse de su torpeza y disimular sonriendo, se le
acercó enseguida, casi gritó su nombre en medio del lobby, la compañera
ignorada simplemente se adelantó, susurrando que se despedía, algo que a Isabel
le importó poco, pues no había visto al joven en un año mas o menos, y malas
experiencias no habrían tenido, Isabel lo recuerda con alegría por que se
divertían mucho, de repente ya ella se cansó y desapareció, como suele suceder
regularmente..
Al acercarse, ella sintió un olor
distinto, y delicioso, que se le quedaría impregnado en la mente hasta varias
horas después, él no desaprovechó para pedir su número y jurándole que esa
misma tarde estaría en contacto con ella, subió a su reunión importante,
dejándola, así que ella se encaminó a su casa, cantando y sonriéndole al
destino por presentarle al frente a un personaje que la alegró tanto en alguna
etapa de su vida..
Recuerda siempre con atención las
veces que se encontraban siempre en su casa, se abrazaban y siempre quedaban a
punto de mezclarse uno con el otro, la ropa impedía su contacto físico por más
de una ocasión, siempre encontraba buena música en su cuarto que era, del tipo
de habitación que siempre imaginó para un chico como perfecta, azul, con una
cama ancha y cortinas transparentes, los detalles de la sala que era de estilo
antiguo, la empleada, que siempre servía café, para ellos, estuvieran solos o
acompañados, a veces se sumaba alguna amiga, para ver alguna película y se
solían encerrar en el cuarto que estuviera vacío, para desfogar en besos esa
calentura que se tenían, pero nunca habrían llegado a tener algo más si a él no
se le hubiera ocurrido llevársela un día a la playa, un viaje de lo más corto,
llegaron a un hotel hermoso, que tenía la sencillez y el ambiente acogedor, lo
suficientemente bueno como para pasar un tiempo, salieron, fueron al mar,
bebieron todo lo que quisieron, conversaron, vieron el atardecer abrazados,
hablaron con personas que vivían en los alrededores en búsqueda de alguna
leyenda, al caer la noche se hicieron amigos de una pareja y los cuatro
salieron a divertirse, fue casi perfecto, esa noche, al llegar a la habitación,
la luz de la luna iluminó sus cuerpos que al fin pudieron estar desnudos, y
luego de un gran rato, se recostaron junto al otro, y él le dijo: Me
encantaría… A lo que Isabel interrumpió casi groseramente, diciendo.. “ojalá un
día se vuelva a repetir, pero ten en cuenta, que yo no soy capaz de enamorarme”
y él sonrió y la sonrisa que se habría dibujado en su rostro cambió de forma,
aunque no dejó de sonreír, “ me gusta que seas una persona tan libre, por que
no nos atamos con relaciones personales, considero que es más valioso conservar
tu amistad y poder divertirnos juntos, no encontraré en la vida persona como
tu”.. agradeciéndole ella pudo dormir junto a él.. Después de ese viaje.. Ella
se alejó, para no enamorarse..
Seguramente, ahora ya se le habrá
pasado la precipitación.. Un año debió mejorar las cosas.. Al recibir la
llamada, a las 2 horas, con semejante ansiedad.. Se dio cuenta de que era todo
lo contrario….

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